Todo empezó con un ratón
Disneyland abrió en 1955 con calor, asfalto blando y baños antes que bebederos. Lo que Walt pensó ahí todavía se puede recorrer, juego por juego.
Walt Disney tenía una frase que repetía a su equipo cada vez que la empresa crecía demasiado rápido: que nunca se olvidaran de que todo empezó con un ratón. No era nostalgia. Era una forma de recordar que detrás de los parques, las películas y los barcos hubo un dibujo, un estudio chico y un hombre que apostó varias veces todo lo que tenía.
Disneyland, en Anaheim, California, es el lugar donde esa apuesta se volvió espacio. Abrió en julio de 1955 y es el único parque de Disney que Walt caminó, corrigió y vio funcionar. Hay juegos que andan desde aquel primer día y hay detalles que él mismo dejó escondidos, y la mayoría siguen ahí, a la vista de quien sabe dónde mirar.
Esta nota recorre esa historia en orden: el ratón que casi se llamó de otra forma, el conejo que Walt perdió, la película que nadie quería financiar, el día de apertura que salió casi todo mal y los juegos que todavía cuentan cómo pensaba. Y cierra con lo práctico: cómo se visita Disneyland hoy y en qué se diferencia de Disney World, en Orlando.
Antes del ratón, un conejo
Antes de Mickey, Walt tuvo otro personaje. Y lo perdió.
Se llamaba Oswald, el conejo de la suerte, y fue el primer éxito del estudio a fines de los años veinte. Pero los derechos no eran de Walt: en 1928, en medio de una disputa con el productor que distribuía los cortos, se quedó sin el personaje y sin buena parte de sus dibujantes. Se cuenta que volvió a California en tren con las manos vacías, y que de ese viaje salió la idea de un personaje nuevo, esta vez propio.
La historia de Oswald tuvo un final que pocos conocen. En 2006, casi ochenta años después, Disney recuperó los derechos del conejo en un intercambio con NBCUniversal. Lo que dio a cambio no fue dinero ni un personaje: liberó de su contrato a Al Michaels, un relator deportivo, para que pudiera pasar a la cadena NBC. Un conejo de dibujo animado a cambio de una voz de fútbol americano.
Casi Mortimer
El personaje nuevo era un ratón, y Walt lo había bautizado Mortimer. Fue Lillian, su mujer, la que lo convenció de cambiarle el nombre por algo más simple. Así nació Mickey.
El resto es conocido: el corto con sonido sincronizado, la popularidad inmediata, el estudio que empezó a crecer. Pero lo que importa para entender Disneyland es otra cosa: Walt aprendió con Oswald que lo que uno crea tiene que ser propio, y con Mickey, que un personaje puede sostener una empresa entera. Las dos lecciones están en la base del parque.
La locura de Disney
A mediados de los años treinta, Walt anunció que iba a hacer un largometraje animado. En la industria lo llamaron "la locura de Disney". Nadie creía que el público fuera a quedarse sentado una hora y media frente a un dibujo. El estudio hipotecó lo que pudo, el presupuesto se multiplicó y la película tardó años en terminarse.
Era Blancanieves y los siete enanitos, y se estrenó a fines de 1937. Fue un éxito enorme. En la ceremonia de los Oscar de 1939, Walt recibió un premio honorario por la película, con una estatuilla de tamaño normal y siete estatuillas chiquitas al lado. Se la entregó Shirley Temple, que entonces tenía diez años.
Esa apuesta financió el estudio de Burbank, las películas que vinieron después y, en buena medida, la confianza de Walt para la siguiente locura: un parque.
El domingo negro
Disneyland abrió el 17 de julio de 1955, un domingo. Era un evento por invitación, transmitido en vivo por televisión, con un joven Ronald Reagan entre los presentadores. Y salió casi todo mal.
Hacía tanto calor que el asfalto recién colocado se ablandó y los tacos de las mujeres se hundían en Main Street. Circulaban entradas falsificadas y entró mucha más gente de la prevista. Algunos juegos se rompieron durante el día, hubo filas larguísimas y faltó comida. Además, había una huelga de plomeros, y Walt tuvo que elegir qué se terminaba a tiempo: los baños o los bebederos. Eligió los baños. Con ese calor, la falta de agua para tomar fue de lo más comentado de la jornada.
En el estudio lo bautizaron "el domingo negro". Walt invitó después a la prensa a volver, con el parque ya funcionando, y la segunda impresión fue otra.
Los juegos que Walt vio funcionar
Hay juegos de Disneyland que andan desde el día que abrió, en 1955.
Jungle Cruise, Peter Pan's Flight, Dumbo, Mad Tea Party y Autopia están entre ellos. Walt los vio funcionar el primer día y hoy los usa la cuarta generación de visitantes. Algunos se renovaron por dentro, cambiaron vehículos o efectos, pero el recorrido y la idea son los de entonces.
Para quien visita Disneyland con interés por la historia, hay un ejercicio simple: subirse a estos juegos sabiendo que son, literalmente, el parque original. Peter Pan's Flight, por ejemplo, sigue teniendo una de las filas más largas del parque, con barcos voladores que pasan por encima de un Londres en miniatura, a pesar de que su duración es corta. Mad Tea Party, las tazas que giran, es la misma idea simple que Walt quería: algo que padres e hijos pudieran hacer juntos.
El primer robot fue un pájaro
El primer juego con figuras que hablan y cantan no fue un show de piratas ni de presidentes. Fue un show de pájaros.
Walt Disney's Enchanted Tiki Room abrió en 1963 en Adventureland. Es una sala con pájaros tropicales, flores y tótems que cantan y se mueven sincronizados con la música. Ahí debutaron los Audio-Animatronics, la tecnología de figuras animadas que Disney usó en casi todos los juegos que vinieron después: los piratas, los fantasmas de la mansión embrujada, los presidentes de Estados Unidos.
Hoy el Tiki Room sigue funcionando. Es un show corto, a la sombra, y una pausa buena en una tarde de calor. Para quien entiende lo que está viendo, es también un pequeño museo vivo: la primera vez que una máquina cantó para un público de parque.
Una feria en Nueva York
It's a Small World no se creó para Disney. Se creó para una feria mundial.
La de Nueva York de 1964. Walt y su equipo diseñaron varias atracciones para esa feria, financiadas por grandes empresas, y las usaron como laboratorio. It's a Small World fue una de ellas: un paseo en bote entre muñecos que representan a los chicos del mundo, con el diseño gráfico inconfundible de Mary Blair. Cuando la feria cerró, lo llevaron a Disneyland, donde abrió en 1966. Nunca más se fue, y su canción es una de las más escuchadas de la historia.
De la misma feria salió otro show: Carousel of Progress, presentado en 1964. Es un teatro giratorio que muestra la vida de una familia en distintas décadas del siglo XX, con los avances técnicos de cada época. Pasó por Disneyland entre 1967 y 1973 y desde 1975 está en Magic Kingdom, en Orlando. Se dice que es el espectáculo con más funciones de la historia del teatro en Estados Unidos. Al momento de escribir esta nota estaba cerrado por una renovación, con reapertura prevista para 2027; conviene confirmarlo antes de viajar.
Una montaña de acero
La primera montaña rusa con rieles de acero tubular está en Disneyland.
Es el Matterhorn, de 1959, una montaña inspirada en la de los Alpes suizos, con los carros que bajan girando alrededor y por adentro de la estructura. Hasta entonces, las montañas rusas se construían con rieles de madera o con perfiles planos. El riel tubular permitió curvas más cerradas, recorridos más suaves y diseños que antes eran imposibles. Cambió cómo se construyen las montañas rusas en todo el mundo.
Sigue funcionando, y con la nieve pintada en la cima es una de las siluetas que más se reconocen en el parque, sobre todo de noche.
El último de Walt
Piratas del Caribe fue el último juego que Walt supervisó. No llegó a verlo abierto.
Murió en diciembre de 1966. El juego abrió en marzo de 1967, en New Orleans Square. Es un paseo en bote, lento y oscuro, que baja por cascadas hacia un mundo de piratas, cañones y pueblos en llamas, con decenas de figuras animadas. Y de ahí salió una saga de películas, no al revés: el juego existió más de treinta años antes que el primer film.
Para muchos fanáticos, la versión de Disneyland es la más completa, con un recorrido más largo que la de Orlando y el ambiente de New Orleans Square alrededor. Conviene hacerlo de noche: el restaurante Blue Bayou, dentro del juego, sirve cenas a orillas del agua, con los botes que pasan al lado.
Una lámpara arriba de los bomberos
Walt Disney tenía un departamento adentro de Disneyland.
Está arriba de la estación de bomberos de Main Street, en la entrada del parque. Walt lo usaba para quedarse a dormir durante la construcción y en los primeros años, y desde la ventana miraba a la gente entrar. Hay una lámpara en esa ventana que sigue prendida en su memoria. En Disney se dice que mientras esa luz esté encendida, Walt sigue en el parque.
Es un detalle que la mayoría de los visitantes no ve: hay que levantar la vista al entrar, a la izquierda, sobre la estación. Quien lo sabe, lo busca.
Un nombre en un papel
Dice la historia que lo último que escribió Walt Disney fue un nombre.
Kurt Russell. En ese momento era un actor chico, que trabajaba en películas del estudio. La anécdota cuenta que en el escritorio de Walt quedó una nota con ese nombre, escrita poco antes de su muerte. Nadie sabe por qué lo anotó, y el propio Russell contó en entrevistas que nunca entendió el motivo. Es una de esas historias que se repiten en Disney sin que nadie pueda confirmarlas del todo, y se cuenta así: como una historia.
Cómo se visita Disneyland hoy
Disneyland Resort está en Anaheim, a unos cuarenta minutos en auto del centro de Los Ángeles sin tránsito, que en esa ciudad es una condición importante. Tiene dos parques:
- Disneyland Park: el original de Walt, con Main Street, el castillo de la Bella Durmiente y las tierras clásicas. Acá están casi todos los juegos de esta nota.
- Disney California Adventure: el segundo parque, abierto en 2001, con áreas de Pixar, Marvel y una zona inspirada en la California de principios del siglo XX.
Entre los dos parques hay una plaza de pocos metros, y del otro lado está Downtown Disney, con restaurantes y tiendas. Todo se hace a pie.
Dónde alojarse
Disney tiene tres hoteles en el resort:
- Disney's Grand Californian Hotel & Spa: el más completo, en estilo de lodge de madera de los parques nacionales, con una entrada propia a Disney California Adventure.
- Disneyland Hotel: el clásico, a pocos minutos caminando de los parques, con habitaciones tematizadas.
- Pixar Place Hotel: el antiguo Paradise Pier, renovado y renombrado en 2024, con temática de Pixar.
Alrededor hay muchos hoteles de terceros a distancia caminable. La diferencia de dormir en un hotel de Disney es la cercanía, la tematización y, según la época, beneficios como entrada anticipada a algunos parques; conviene confirmarlo al reservar.
Cuántos días
- Dos días: uno por parque, alcanza para lo principal.
- Tres días: el número que recomendamos, para repetir lo que más gustó, ver los shows nocturnos y recorrer sin apuro.
Cuándo ir
El clima del sur de California es amable casi todo el año. El verano es caluroso y concurrido, y diciembre tiene la decoración navideña, que en Disneyland es especialmente cuidada. Las semanas de vacaciones escolares de Estados Unidos y los fines de semana largos son los de más gente.
Cómo combinarlo
Disneyland rara vez es un viaje en sí mismo para quien llega desde Argentina. Se combina bien con:
- Los Ángeles, con los estudios Warner y Universal Hollywood, que conviene sumar en el mismo viaje. Contamos cómo elegir entre Disney y Universal en Disney o Universal.
- San Diego, a dos horas hacia el sur, con playas y el Hotel del Coronado, el hotel victoriano que inspiró a uno de los hoteles de Disney World.
- La costa de California, por la ruta 1 hacia Santa Bárbara y San Francisco.
Disneyland o Disney World
Disneyland y Disney World no son lo mismo. Muchos viajeros llegan a uno creyendo que es una versión del otro.
Disneyland, en California, es el original de Walt: más chico y se recorre caminando. Tiene dos parques, tres hoteles propios y un tamaño que permite ir y volver del hotel a pie varias veces por día. Es un viaje de dos o tres días, con historia en cada esquina, y se combina con una ciudad grande.
Disney World, en Orlando, es una ciudad entera con cuatro parques temáticos, dos parques de agua, decenas de hoteles y un sistema de transporte propio con barcos, monorriel, teleférico y micros. Es un viaje en sí mismo, de una semana o más. Walt lo pensó después de ver cómo los hoteles de terceros crecían pegados a Disneyland, y quiso tierra suficiente para que nada de afuera rompiera la ilusión. Contamos esa historia en lo que no se ve de Disney World.
Algunas diferencias concretas:
- El castillo: en Disneyland es el de la Bella Durmiente, más chico y cercano. En Magic Kingdom es el de Cenicienta, más alto.
- Los juegos que no están en Orlando: el Matterhorn, Indiana Jones Adventure y la versión larga de Piratas del Caribe.
- El ritmo: en Disneyland se camina más y se viaja menos. En Disney World, los traslados entre parques y hoteles son parte del día.
- La historia: en Disneyland hay huellas directas de Walt, como el departamento. Disney World abrió en 1971, cinco años después de su muerte.
Para quién es Disneyland
- Para quien ya hizo Orlando y quiere conocer el parque original.
- Para adultos con interés por la historia de Disney, el cine y el diseño.
- Para familias que viajan a Los Ángeles o a California y quieren sumar dos o tres días de parque sin armar un viaje entero alrededor.
- Para quien prefiere un parque caminable, sin traslados largos.
Para una primera vez con chicos que nunca fueron a Disney, en general recomendamos Orlando: más parques, más hoteles para elegir y un viaje pensado de punta a punta para eso. En Disney World por primera vez explicamos cuántos días hacen falta y cómo se organizan.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre Disneyland y Disney World?
Disneyland está en Anaheim, California, y es el parque original de Walt, de 1955: tiene dos parques y se recorre a pie. Disney World está en Orlando, Florida, abrió en 1971 y tiene cuatro parques temáticos, dos de agua y decenas de hoteles. Disneyland se hace en dos o tres días; Disney World pide una semana.
¿Cuántos días hacen falta para Disneyland California?
Dos días alcanzan para un parque por día. Tres permiten repetir los juegos favoritos, ver los espectáculos nocturnos y recorrer sin apuro.
¿Qué juegos de Disneyland son de 1955?
Entre los que siguen funcionando desde la apertura están Jungle Cruise, Peter Pan's Flight, Dumbo, Mad Tea Party y Autopia. Algunos se renovaron por dentro, pero mantienen el recorrido original.
¿Dónde estaba el departamento de Walt Disney en Disneyland?
Arriba de la estación de bomberos de Main Street, a la izquierda al entrar al parque. En la ventana hay una lámpara que se mantiene encendida en su memoria.
¿Conviene ir a Disneyland si ya conocés Disney World?
Sí, sobre todo si te interesa la historia. Tiene juegos que no existen en Orlando, como el Matterhorn o Indiana Jones Adventure, y una escala más chica que se disfruta distinto.
¿Se puede combinar Disneyland con Los Ángeles?
Sí, y es la forma más habitual. Anaheim queda a unos cuarenta minutos del centro de Los Ángeles sin tránsito, y en el mismo viaje se pueden sumar los estudios de cine y la costa de California.
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